viernes, 16 de septiembre de 2011

Cartas no dirigidas

No me imaginó lo que hubiera sido mi destino si no hubiese tomado ese curso, muchas personas cuentan, narran y es que contar una historia es muy diferente a narrarla, para mi contar es cambiar o distorsionar un evento que misteriosamente ha ocurrido, y narrar es solo decir lo que paso, pero por causas del destino esta historia ocurrió, esta historia la narrare con el mas mínimo detalle que claro recordé.
Todo comenzó un lunes, lo recuerdo muy bien debido a que ese día me levante, mire por la ventana y un susurro llego a mi cama, escuche muy bien la voz de una persona que me decía: el destino es el destino, por esos días pasaba muy malos ratos debido a que una semana antes mi novia me había cortado, la muy perra me cambio el mismo día que me corto, la vi caminando muy coqueta con su nuevo novio abrazados dirigiéndose a la parada del camión por el cual más de 6 meses la acompañe, yo solo quería que esa semana se terminara
Después de viajar en el camión para así poder llegar a mi casa, un folleto se encontraba en el suelo no le tome importancia solo seguí caminando a mi casa, antes de abrir la puerta de mi casa visualice ese mismo folleto que se encontraba en la cama del perro, me intrigue y claro decidí verlo, no tienes nada que hacer estas vacaciones, tu novio/a te dejo y quieres conocer más amigos esta es tu oportunidad para poder conocer mas chicos/as, Clases de francés a mitad de precio. Sin duda un folleto muy raro, palabras que de seguro atraían a muchas personas pero a mí ¡no!, claro estaba que mi mama no iba a pagar esas clases solo porque había terminado con mi novia y quería conocer a otras personas sería algo estúpido no creen, pero en fin, ese día solo mire la televisión e hice la tarea que el maestro de ingles el muy cabrón a pesar de ya habernos calificado todo el año seguía torturándonos con mas tarea claro nadie la llevaba entonces porque yo la hacía, porque demonios hacia la tarea y no la entregaba, ese día decidí no hacerla y solo me dormí, me pareció algo tonto debido que dormí 12 horas me impresioné tanto debido a que me dormí desde las 6 de la tarde hasta las 6 de la mañana para tener que ir a la secundaria, entre por la puerta trasera de la “seku” para así que nadie me preguntara que había pasado, Johana claro estaba me había cambiado por otro chavo y tenía que ser de tercero pero no se verían ya que el ya había salido, esa semana estuvo fatal para mí, pero sin importar lo que pasara siempre veía ese extraño folleto de las clases de francés, me comenzaba a dar miedo.
Había pasado toda la semana era viernes y solo faltaban 5 minutos para que tocara el timbre y poder ir a disfrutar de las vacaciones cuando Johana me invito a ir a las clases de francés, no le había bastado dejarme por otro sino que tenía el atrevimiento de invitarme a las clases de francés, si de por si el folleto me estaba matando, solo para terminar en la salida ese mismo folleto lo estaban repartiendo, me canse era una casualidad ¡CLARO QUE NO! lo grite en mi mente y decidí contárselo a mi mama cuando escuche la voz del director que me decía que fuera a su oficina, la semana no había terminado, pensaba que si un profesor sabia tu nombre era malo imagínense al director, no tenia opción, tenía que ir a su oficina me calme y solo entre, me había hablado para decirme que podía ir a las clases de francés gratis por ser el mejor del año en el segundo año, si ya me decían nerd en mi salón ahora el más listo de todo segundo, ¡quería cavar mi tumba!, solamente salí de la secundaria y pensé que sería buen momento para irme caminando a mi casa y meditar si en realidad quería o no ir al curso.
Muchas cosas pasaban por mi mente en ese día, pero si en realidad era mi destino tener que ir a ese curso no me opondría solo tenía que ir, además conocer a nuevas personas es primordial no creen, bueno en fin solo tenía que pasar 2 horas en las tardes y de nuevo en los salones de la secundaria.
Llego el gran día era la hora tenía que arreglarme e ir a la secundaria a tomar ese curso, al entrar un viejo amigo me dijo que Johana y su novio terminaron para ser sincero me gusto mucho saber que esa z…, bueno también sentía lastima al ver que hubieran terminado, ese día la busque por toda la secundaria pero no se encontraba, algunos mencionaban que se había cambiado de secundaria, claro, ¡me decaí!, muchos habían murmurado de mí, pero aun así me dolió ver que ella se hubiera cambiado, ese día en el salón solo anote todo lo que el profesor escribió en el pizarrón y transcurrida una hora de clases llego una señora y me cambio de salón, para colmo no iba a estar con mis amigos y me mandarían al salón mas apartado y más antiguo de toda la secundaria el 13, muchos me dijeron que en ese salón habían fantasmas, ¡lo cual no creí!, pero también me entro la duda de que porque en clases normales ese salón no estuviera ocupado, entre al salón y solo habían 15 personas, 10 menos de las que había en mi antiguo salón, me senté en el último banco “el del rincón”.
Antes de irme por mi mente paso un sentimiento que quería que en mi silla dejase una nota para poder comunicarme así con el fantasma, que según se encontraba en ese salón, el problema era que no sabía que tenía que poner a la nota, solo le puse ¡Hola!
Ese día no dormí pensando en que tal vez si tan solo tal vez la carta que deje tuviera una respuesta ¿Qué aria?, ¿qué pasaría?, ¿qué respondería?, la verdad no quería pensar en eso pero de algún modo mi pensamiento solo se imaginaba eso.
Al día siguiente el día transcurrió normalmente, me levanté como siempre, desayuné, prendí un rato el ordenador, llegada la hora de tener que ir a la secundaria mi mente sin duda está repleta de dudas, solo respire y me dirigí hacia mi salón, no platique con nadie, en eso momento sin duda yo era nadie, faltaba media hora para que las clases comenzarán prendí mis auriculares y empecé a escuchar rap, me desahogaba tan solo cantaba mi alma narraba cada momento que pase, pasada la media hora llego el profesor abrió la puerta, entre al salón y mi cuerpo se quedo estático, tan solo no podía dar otro paso, sentí como si el aire me faltara, en ese momento solo me caí, tome un poco de aire sin duda pensé la carta contenía algo, no me dirigí hacia mi banco solo le pregunte al professeur que si en la mañana otro grupo se encontraba, la respuesta que a pesar de mis dudas era lógica fue la siguiente --Que preguntas ya sabes que no--, con todas mis dudas despejadas me dirigí a mi banco tome la nota que sin duda se encontraba, la abrí lentamente y … ¿Qué demonios?, ¿quién demonios pudo haber escrito?, ¿de verdad me había comunicado con un fantasma?, me quede impactado la carta contenía en una tinta color rojo bueno eso decidí pensar, decía ¡HOLA!, con todas mis dudas al aire solo decidí escribir ¿Cómo te llamas?, en toda esa clase pensé ¿Quién demonios escribió en la hoja?, sin duda alguien lo había hecho, pero porque no poner ¿Eres un fantasma?, ¿cuántos años tienes?, ¿porqué estas aquí?, decidí poner estas preguntas al final de la clase, de camino a mi casa tan solo pensé en eso, por primera vez no había sacado de mi mochila mis auriculares, toda la noche investigué en mi ordenador el contacto con fantasmas, me intrigo mucho una historia la cual decía que una persona había hecho lo mismo que yo y después de un mes murió, entre en pánico tan solo de ver la forma de cómo encontraron el cuerpo de esa chava, tenía mi misma edad, no sé porque pero en ese momento empecé a llorar como un niño, valla mes estaba teniendo, primero mi novia me corto y después por una tontería podía morir, noooooooooooo grite al cielo y sin duda decidí ver si esto era cierto, al día siguiente tenía que quedarme en la secundaria en el salón sin que nadie supiera y así poder comprobar que el fantasma en verdad escribió en la hoja.
Al día siguiente le dije a mi mama que me quedaría a dormir con un amigo, así ella no sospecharía nada, ahora solo me quedaba encontrar la forma de que el professeur me dejara quedarme en el salón, o tratar de encontrar la forma de quedarme en el salón sin que nadie supiera, suspire y pensé si el profesor me dejara checar algo y el sale del salón en ese momento entro dentro del escritorio, después el regresa y no me encuentra para después cerrar el salón, mi plan sin duda faltaba de muchas cosas, pero era una moneda al aire, ahora solo tenía que encontrar la forma de hacer que el professeur saliese del salón y yo no, mi única opción era hablar con uno de mis amigos que sin duda ya no tenía ninguno, ya que todos me culpaban de la partida de Johana, llegada la hora de tener que partir hacia la secundaria prendí mis auriculares y me dispuse a llevara a cabo mi plan, todo funciono a la perfección ahora era la hora de quedarme toda la noche, cuando el professeur cerró la puerta pensé y como saldré si llego a ver al fantasma, sin duda el peor fiasco y el peor plan que pude haber pensado, ahora solo importaba ver si el fantasma llegase al salón, pasada toda la noche no pude observar a nadie, llegada la hora de clases el professeur abrió la puerta y para mi suerte el no entro, llego a mí una calma que sin duda nunca hubiese pensado, solo tenía que comprobar que la carta no estuviese escrita, ¡pero!, ¿Qué demonios?, ¿Quién escribió sin darme cuenta?, ¿sin duda era un fantasma?, ¿abría de morir como la persona que leí?, ahora solo pensaba en qué demonios me había metido.
La carta estaba escrita con la misma tinta ahora si no cabía duda no era de color rojo o carmín como yo pensaba sino era sangre, las respuestas fueron: Me llamo Clarisa, no soy un fantasma soy una persona como todos, tengo 16 años y estoy aquí porque este es mi lugar favorito, no podía creer lo que estaba sucediendo, sin duda no quería creer que en verdad por una tontería estaba hablando con un fantasma, decidí escribir en la hoja ¿Quieres hacerme algo?, en ese momento el professeur me llamo para participar en clase, ¡sí!, conteste pero por desgracia mía no me sabia la respuesta, con este fracaso solo me dirigí a mi banco, ¿Queeeeeeeeeeeeeeee!, la carta estaba escrita grité, Tom que tienes, porque gritas, el profesor se dirigió rápidamente a mi banco y yo me dispuse a esconder la hoja, si lo noto, --Dame esa hoja Tom--, pero profesor replique, me quito la hoja y para desgracia mía empezó a leerla –Tom, deberías traducir lo que escribiste ¿Cómo me llamo?, ¿eres un fantasma?, jajaja ¿a quién se la darás?—solo me devolvió la hoja y me dijo –Si no quieres estar aquí te puedes marchar—me sentí muy apenado con el professeur, llevábamos 3 clases apenas y todo esto me estaba sucediendo todo en el 3 día tendría algún significado, pero el professeur no pudo leer lo que Clarisa escribió, wuao me estoé volviendo loco ya le digo Clarisa al fantasma que escribe en mi hoja, me estoy volviendo un completo lunático.
Después de salir de clases note que solo había visto que la carta estaba escrita pero no la había leído, abrí mi mochila y empecé a leer la carta, la respuesta de Clarisa fue: --No quiero hacerte nada, quiero que seamos amigos, nadie se había tomado la molestia de hablar con migo, todos mis compañeros me ignoran, incluso mi novio me dejo la semana pasada--, ¡espera!, el professeur no noto lo que en la carta escrito estaba, como yo puedo leer lo que está escrito, en verdad estoy hablando con un fantasma, esto está demasiado raro, porque el fantasma de Clarisa se está comunicando solo con migo, es demasiada coincidencia, primero el folleto, después ese mismo día me dicen que en ese salón hay un fantasma, realizo la carta y en este momento puedo hablar con el fantasma, solo pienso en que tengo que hacer, como me debo de comportar en estos momentos, en verdad tengo miedo de terminar muerto, ese día llegue a mi casa impactado de lo sucedido mi mama me dijo que como me había ido en la casa de mi compañero, solo le pude responder ¡Bien!, toda la noche me la pase pensando en todas las cosas que me estaban ocurriendo, como a mí un chavo normal sin ninguna característica en especial el fantasma de Clarisa le estuviese hablando, era muy complicado pero al fin solo termine cayéndome de sueño y termine tan solo por dormir.
Al día siguiente solo fui a la clase de francés y por más raro que parezca no escribí nada en la nota tenía que pensar mejor en lo que debía poner en la carta, no podía hablar con nadie más de lo que me estaba pasando debido a que si lo hacía me creerían loco, también no tenía ninguna prueba de estar hablando con el fantasma debido a que solo yo podía ver lo que Clarisa estaba escribiendo, llegue a mi casa y sin dudar prendí el ordenador me conecte a internet e investigué sobre la nota que unos días antes encontré, para mi desgracia la pagina está cerrada, maldición pensé, estoy solo en esto, trate de calmarme pero sin duda esto ya era demasiada coincidencia, es muy raro que estuviese pasando esto, si de por sí ya era malo estar hablando con un fantasma y que todo esto me estuviese pasando a mí que para colmo la pagina donde había encontrado mis primeras respuestas estuviera cerrada, no quería pensar en lo que tenía que hacer, bueno en realidad no sabía lo que tenía que hacer, solo pensé que al fin era viernes y que descansaría en mi casa todo el fin de semana sin tener que pensar en la carta, me dispuse a bañar y para cuando salí de bañarme, no mames, que carajos está pasando la carta está sobre mi cama, pero si no la había sacado de mi mochila, que mierda está pasando, mire a todo mi alrededor, mi madre no se encontraba puesto que fue a realizar un pago, mi padre estaba trabajando y yo era hijo único, entre un poco en pánico, solo me senté en la puerta de mi cuarto aun con la toalla puesta, paso 1 hora para que al fin yo leyese la carta, la cual solo decía, --Extraño hablar con tigo-- atte. Clarisa, ahora si no sabía lo que tenía que hacer ya no era solo en la secundaria sino que hasta mi propia casa tenia este problema, escribí en la carta solo por desesperación ¿Quieres matarme o me mataras?, pues mátame ahora, no paso ni un minuto cuando vi que la carta esta escribiéndose sola, ahora si me estaba volviendo en verdad loco, la tinta que antes parecía roja o carmín estaba brotando sola de la carta pero esta vez era sangre coagulada, esto significaba algo solo comencé por leer la carta, n-o-q-u-i-e-r-o-m-a-t-a-r-t-e-p-e-r-o-p-o-r-c-o-m-u-n-i-c-a-r-t-e-c-o-n-m-i-g-o-m-i-p-a-d-r-e-q-u-i-e-r-e-h-a-c-e-r-l-o-p-e-r-o-y-o-l-o-d-e-t-e-n-d-r-é-s-o-l-o-s-i-g-u-e-p-l-a-t-i-c-a-n-d-o-c-o-n-m-i-g-o.
Ahora si no cabía duda terminaría muerto de una vez o lentamente con esto, no tenia en ese momento ninguna opción solo decidí seguir escribiendo y cerré la puerta de mi cuarto.
Ese día a las 12 del mediodía mi mama llego a la casa, se dirigió a mi cuarto, abrió la puerta y me miro.

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