jueves, 6 de octubre de 2011

Sin camino (Por Alberto López)

I
Si buscas un final feliz pienso que no deberías leer mi historia, mi historia termina con mi muerte, pero si en verdad quieres saber el motivo de mi muerte y leer una historia con hechos reales esta historia es la indicada para ti.
Nací y crecí en un pueblito llamado Aspen situado en las montañas de Colorado en Estados Unidos, mi padre tomaba mucho, por este motivo nunca lo veía, sin embargo cuando yo lo veía era para recibir una paliza por no tener cerveza en el congelador, él muy cabrón nunca traía dinero a la casa se lo gastaba todo en su maldito vicio, por otro lado mi madre una mujer recta muy trabajadora, trabajaba por mi y aunque no lo quería aceptar trabajaba también por mi padre, mi infancia no fue buena, era un estudiante promedio, no me gustaba estudiar lo admito pero me esforzaba al máximo tratando de ser un buen estudiante para algún día sacar a mi madre de ese pueblo y llevarla por lo menos a Denver, el verdadero problema paso en mi juventud a mi madre le diagnosticaron cáncer ese día fue el peor día para mi puesto que abandone la universidad para ayudar a mi madre, lamento decir que no pude ayudar gran cosa pues no tenia estudios y después de dos meses mi madre falleció, mi padre llegaba más seguido a la casa, siempre llegaba con una mujer diferente el muy perro tenía ya el descaro de llevar a sus mujerzuelas pues mi madre ya estaba muerta, aunque siempre supe que antes de que ella muriera el ya las tenia, un día llego a la casa borracho me golpeo hasta dejarme inconsciente, desperté y lo halle muerto.
Junto a su lado se encontraba un cuchillo ensangrentado, aunque él estaba muerto, me alegro muchísimo el pensar que el carbón no me golpearía de nuevo, me quede mirándolo por más de una hora hasta que llego la policía la cual determino que yo era el culpable, no lo podía creer y aunque no lo creas me disgusto el hecho no poder estar completamente lucido para poder ver como el cabrón se retorcía gritando piedad antes de que muriera. Poco a poco en la cárcel comencé a recordar ese momento, ¿En realidad yo era el culpable?, no creía que yo pudiese matarlo pero no tenía ninguna prueba de lo contrario así que cuando el juez me pregunto lo que había pasado así respondí “No creo ser el culpable de la muerte de mi padre pero no tengo ninguna prueba de lo contrario lo que me consta es que se lo merecía me golpeaba y creo que ese día me quería matar así que solo me quise defender ahora si creen que ese hombre no me quería matar están equivocados, tras la muerte de mi madre a él yo solo le estorbaba (llorando) llegaba con una puta día tras día a mi casa tirando al caño el honor de madre, me golpeaba hasta dejarme inconsciente nunca recibí un como estas hijo ¡nunca!. Así que si merezco la muerte por matar a ese hijo de puta la tomare con gusto” esas fueron mis palabras exactamente espere una o quizá dos horas tras las rejas después de eso llego un policía diciendo que el jurado ya tenía su veredicto, para mi suerte dentro del jurado se encontraba un psicólogo que ayudo a determinar que tenía problemas mentales por lo que me había pasado en mi infancia también por ser menor de edad determinaron que me darían una pena por 10 años en un centro de salud mental situado al oeste de Colorado en este lugar empieza mi historia.
El camino fue largo no me dieron de comer en todo el transcurso, recorrimos cerca de 150 kilómetros en 2 horas, el lugar era muy apacible rodeado de montañas, la vista era preciosa se podía ver el reflejo del sol contra un lago que se encontraba cerca, también pude observar a un venado tomando agua del mismo, escuchaba a los pajarillos cantar y a otros talar, en ese momento baje del carro con las manos adormiladas pues contenían dos piezas de metal al igual que mis piernas, a pesar de eso yo me encontraba relajado en todo momento, un guardia cocho con mucha fuerza su pie contra mi costilla, por lo cual me quede tirado por varios minutos pues no podía respirar, el mismo tomo de cuello y paro del mismo no podía respirar y el hijo de perra solo sonreía el aire volvió a mi sonreí y estrelle mi cara contra la suya, jajaja me reí pues le quebré la nariz, el infeliz se retorcía en el suelo diciendo “Mi nariz me la has quebrado hijo de puta” yo solo me reía, en ese momento el otro guardia me sujeto y me llevo dentro del centro.
--Aquí te sentirás muy bien— me dijo un médico, este es el tono en que todos los médicos nos trataban éramos para ellos solo escoria. Pase la primer semana solo mirando por la ventana tratando de comprender porque mi vida tomo ese rumbo, pensando como cada día marca una página que si esta es marcada mal repercutirá en el futuro, pasaban los días sin ningún cambio la monotonía rodeaba mi vida, cada día era levantarme a las 8 de la mañana desayunar, después me dirigía a la ventana para quedarme allí por 5 horas mirando tan solo las nubes al concluir las 5 horas me dirigía a comer como a eso de la 1:30 de la tarde para después salir al patio y solo mirar hacia el cielo y así acabar mi día cenando a las 8 de la noche y dirigirme a dormir de esta manera paso un año.
Al concluir el año yo contando con tan solo 17 años de edad un médico me dijo – Hijo es momento de que empieces tu rehabilitación— yo en ese momento solo le seguí, caminamos por lo menos 5 habitaciones al noroeste del centro el cual por yo ser como soy nunca recorrí, llegamos hasta una habitación, esta habitación tenia la puerta diferente a todas las demás, ingrese a la misma en ella se encontraban 13 personas 12 de ellas eran pacientes y la otra era un medico, con migo eran 14 personas, esta habitación contaba con un espejo, sus paredes no contaban con un solo color sino que tenía impregnado un paisaje que era muy parecido al primero que observe cuando llegue al centro.
En esa habitación todos hablamos de lo que nos había pasado porque habías llegado aquí y el médico nos dijo que es lo que esperaba de nosotros al concluir, yo quizá por ser muy metódico analicé toda la habitación sin duda el espejo era una ventana para vernos pero quien estaría atrás de ella, bueno regresando a lo que me dijo el médico solo buscaba que yo supiera quién era en realidad y que comprendiera bien mi futuro además de tratar de olvidar aquel momento en que mi padre estaba muerto frente a mí, aunque trataba de ver lo que se escondía detrás de aquel espejo no pude observar nada.
Cuando se termino la reunión, me sentí liberado puesto que era la primera vez que podía caminar por cualquier lugar que yo quería, visualice todo el centro era pequeño pero recordaba que cuando llegue al mismo era por lo menos el doble de lo que ahora era tal vez en ese año que pase sentado reflexionando o así lo dicen los médicos pudo pasar algo, recorrí los 3 pisos que contenía el centro contando el mismo con 54 habitaciones todas iguales excepto aquella en donde nos juntamos los pacientes me intrigo el hecho de que la misma estuviera tallada a mano con un “pony” en el centro no le di importancia puesto que no me importo grave error.
Al terminar de recorrer aquel centro me dirigí hacia el comedor pues tenía un poco de hambre, en el mismo se encontraba un muchacho más o menos de mi edad el cual me dijo –Hola— yo respondí de la misma manera, una gran conversación pensé, se dirigió a mí –Oye no puedes comer nada de lo que se encuentra en ese refrigerador es de los médicos y si lo tomas se molestaran—demonios un mirón se encontraba en la habitación sin duda si tomaba algo él se lo contaría a los médicos por lo cual cerré el refrigerador, -- bueno vale tío – en ese momento recordaba aquellas películas extranjeras en las cuales siempre acababa muerto algún tipo, lo mire de frente y me dispuse a salir de aquella habitación pero antes de que pudiera poner un paso afuera – Mi nombre es Monaghan – di la media vuelta
– El mío es… no quieres saber
-- Yo sé quién eres tu nombre es muy conocido eres el chico que mato a su padre y ni siquiera se dio cuenta tu nombre es Matt Crawford
-- Muy interesante sabes mi nombre y tú porque estás aquí
--Pues algunos dicen que por lo mismo que tu pero yo sé recuerdo todo y otros dicen que no debería de estar aquí ya que no presento nada de locura-- lo mire extraño y decidí irme de ese lugar, no cabía duda que en este centro se encontraban persona muy extrañas.
Debido a que ahora estaba en rehabilitación mi habitación fue cambiada, al fin ya no estaría en esa habitación que parecía que contenía nubes en todo su interior, la cual me agradaba un poco pero me aliviaba el hecho de que por las noches no durmiera abrasado a mi cuerpo, la habitación que me fue otorgada era la habitación número 54, era algo raro, creo que me enviaron al final del centro aunque me alegraba un poco estar solo – Monaghan, no me dijeron que tendría compañero de cuarto por dios—
---Ni modo compañero bienvenido a mi humilde morada jajaja-- se notaba un poco sarcástico, decidí que eso no impediría que yo me sintiera a gusto en aquella habitación y me instale en la cama baja de la litera me senté y visualice que la habitación era completamente de un solo color, en ese momento llego a mi mente aquella habitación que contenía un paisaje pensé que quizá era diferente por el hecho de que nos juntaban en ese lugar para hablar de nuestros problemas ya deberíamos de estar cómodos aunque no creo que el hecho de que nos juntaran en esa habitación la hacía especial.
Decidí dejar de pensar en eso y recostarme en la cama en ese momento sonó el timbre pues era la hora de cenar ese día fue muy agotador al igual que liberador, me dirigí hacia el comedor y me tope con un chico agradable su nombre era Dylan Raymond, charlamos por un largo rato el me conto que el centro estaba divido en 3 partes, la parte uno era donde se encontraban las personas que no podían hablar muy bien, la otra parte era la de alto riesgo en la cual estaba cuando llegue y la tercer parte que era donde estaba actualmente donde las personas eran “normales” pero que cumplían una condena por parte del estado, aunque si recordaban su pasado se volvían un poco maniáticos por este hecho nos juntaban en aquella habitación para poco a poco irlo superando, también me conto como algunos corrían la voz de que existía una cuarta parte aunque nadie la había podido ver, este era otro misterio de aquel centro de salud mental, termine mi comida y me dirigí hacia mi habitación, trate de dormir aunque Monaghan se la paso roncando toda la noche debido a esto no me pude dormir bien.
La mañana siguiente: -- Monaghan, te la pases roncando toda la noche y no me dejaste dormir-- ---Perdón no me tome las pastillas, me levante muy rápido de comer y no las pude ver lo siento te prometo que si no les dices a los médicos no vuelve a pasar—
--Más te vale quedas advertido
--Ok— era un tipo raro pero simpático por eso no se lo conté a los médicos, ese día todo transcurrió serenamente hasta que un medico paso corriendo por mi habitación, salí e intente seguirlo pero dando la vuelta al final del pasillo me detuvo la pared, era muy extraño que no me topara con el médico en el transcurso del camino sin duda algo raro estaba sucediendo.
Conforme pasaba el tiempo ese extraño suceso crecía en mi cabeza, no podía dejar de pensar en que tal vez la historia de Dylan era verdadera, tal vez existía una cuarta parte en el centro todo quedaba perfecto en esa historia, el porqué el centro era el doble de grande a mi llegada de lo que era actualmente aunque no tenía ninguna prueba de ello por esta razón comencé a acercarme más a Dylan para conversar de esto al fin lo pude ver, -- Dylan—
--Mande
--Como estas
--Muy bien creo, pero porque preguntas
--Nada mas quería platicar con tigo ya que nadie me habla por el hecho de que creen que puedo hacerles daño, solamente tú y Monaghan me dirigen la palabra y eso porque Monaghan es mi compañero de cuarto
--Pensé que no por ser tú no tendrías compañero de cuarto
--La verdad yo también pensé eso pero aun así tengo un compañero de cuarto
--Y como te va con él o como te trata
--jaja pues yo lo trato bien, aunque se la pasa roncando todo el tiempo
--Pero no hay pastillas para que eso no ocurra
--Si pero él no se las tomo jajaja
--Vale, pero tienes que decirle que se las tome
Así seguimos conversando por un largo rato creo que estaba cumpliendo mi objetivo al chico le empezaba a caer bien, todo ese día la pasamos conversando me conto que el tenia una novia antes de llegar al centro la cual sin duda buscaría al acabar su rehabilitación.
Al día siguiente volvió a pasar un medico corriendo hacia aquel corredor el cual no conducía a nada, definitivo algo estaba pasando en ese lugar decidí empezar a planear un plan para conseguir saber hacia donde los médicos se dirigían, cuando me dirigía a desayunar pensaba en un plan pero no se me pudo ocurrir absolutamente nada todos mis planes terminaban en que me descubrirían, sin duda no quería regresar a la segunda parte del centro en la cual ya había estado.
Solo seguí platicando con Dylan para poder

viernes, 16 de septiembre de 2011

Cartas no dirigidas

No me imaginó lo que hubiera sido mi destino si no hubiese tomado ese curso, muchas personas cuentan, narran y es que contar una historia es muy diferente a narrarla, para mi contar es cambiar o distorsionar un evento que misteriosamente ha ocurrido, y narrar es solo decir lo que paso, pero por causas del destino esta historia ocurrió, esta historia la narrare con el mas mínimo detalle que claro recordé.
Todo comenzó un lunes, lo recuerdo muy bien debido a que ese día me levante, mire por la ventana y un susurro llego a mi cama, escuche muy bien la voz de una persona que me decía: el destino es el destino, por esos días pasaba muy malos ratos debido a que una semana antes mi novia me había cortado, la muy perra me cambio el mismo día que me corto, la vi caminando muy coqueta con su nuevo novio abrazados dirigiéndose a la parada del camión por el cual más de 6 meses la acompañe, yo solo quería que esa semana se terminara
Después de viajar en el camión para así poder llegar a mi casa, un folleto se encontraba en el suelo no le tome importancia solo seguí caminando a mi casa, antes de abrir la puerta de mi casa visualice ese mismo folleto que se encontraba en la cama del perro, me intrigue y claro decidí verlo, no tienes nada que hacer estas vacaciones, tu novio/a te dejo y quieres conocer más amigos esta es tu oportunidad para poder conocer mas chicos/as, Clases de francés a mitad de precio. Sin duda un folleto muy raro, palabras que de seguro atraían a muchas personas pero a mí ¡no!, claro estaba que mi mama no iba a pagar esas clases solo porque había terminado con mi novia y quería conocer a otras personas sería algo estúpido no creen, pero en fin, ese día solo mire la televisión e hice la tarea que el maestro de ingles el muy cabrón a pesar de ya habernos calificado todo el año seguía torturándonos con mas tarea claro nadie la llevaba entonces porque yo la hacía, porque demonios hacia la tarea y no la entregaba, ese día decidí no hacerla y solo me dormí, me pareció algo tonto debido que dormí 12 horas me impresioné tanto debido a que me dormí desde las 6 de la tarde hasta las 6 de la mañana para tener que ir a la secundaria, entre por la puerta trasera de la “seku” para así que nadie me preguntara que había pasado, Johana claro estaba me había cambiado por otro chavo y tenía que ser de tercero pero no se verían ya que el ya había salido, esa semana estuvo fatal para mí, pero sin importar lo que pasara siempre veía ese extraño folleto de las clases de francés, me comenzaba a dar miedo.
Había pasado toda la semana era viernes y solo faltaban 5 minutos para que tocara el timbre y poder ir a disfrutar de las vacaciones cuando Johana me invito a ir a las clases de francés, no le había bastado dejarme por otro sino que tenía el atrevimiento de invitarme a las clases de francés, si de por si el folleto me estaba matando, solo para terminar en la salida ese mismo folleto lo estaban repartiendo, me canse era una casualidad ¡CLARO QUE NO! lo grite en mi mente y decidí contárselo a mi mama cuando escuche la voz del director que me decía que fuera a su oficina, la semana no había terminado, pensaba que si un profesor sabia tu nombre era malo imagínense al director, no tenia opción, tenía que ir a su oficina me calme y solo entre, me había hablado para decirme que podía ir a las clases de francés gratis por ser el mejor del año en el segundo año, si ya me decían nerd en mi salón ahora el más listo de todo segundo, ¡quería cavar mi tumba!, solamente salí de la secundaria y pensé que sería buen momento para irme caminando a mi casa y meditar si en realidad quería o no ir al curso.
Muchas cosas pasaban por mi mente en ese día, pero si en realidad era mi destino tener que ir a ese curso no me opondría solo tenía que ir, además conocer a nuevas personas es primordial no creen, bueno en fin solo tenía que pasar 2 horas en las tardes y de nuevo en los salones de la secundaria.
Llego el gran día era la hora tenía que arreglarme e ir a la secundaria a tomar ese curso, al entrar un viejo amigo me dijo que Johana y su novio terminaron para ser sincero me gusto mucho saber que esa z…, bueno también sentía lastima al ver que hubieran terminado, ese día la busque por toda la secundaria pero no se encontraba, algunos mencionaban que se había cambiado de secundaria, claro, ¡me decaí!, muchos habían murmurado de mí, pero aun así me dolió ver que ella se hubiera cambiado, ese día en el salón solo anote todo lo que el profesor escribió en el pizarrón y transcurrida una hora de clases llego una señora y me cambio de salón, para colmo no iba a estar con mis amigos y me mandarían al salón mas apartado y más antiguo de toda la secundaria el 13, muchos me dijeron que en ese salón habían fantasmas, ¡lo cual no creí!, pero también me entro la duda de que porque en clases normales ese salón no estuviera ocupado, entre al salón y solo habían 15 personas, 10 menos de las que había en mi antiguo salón, me senté en el último banco “el del rincón”.
Antes de irme por mi mente paso un sentimiento que quería que en mi silla dejase una nota para poder comunicarme así con el fantasma, que según se encontraba en ese salón, el problema era que no sabía que tenía que poner a la nota, solo le puse ¡Hola!
Ese día no dormí pensando en que tal vez si tan solo tal vez la carta que deje tuviera una respuesta ¿Qué aria?, ¿qué pasaría?, ¿qué respondería?, la verdad no quería pensar en eso pero de algún modo mi pensamiento solo se imaginaba eso.
Al día siguiente el día transcurrió normalmente, me levanté como siempre, desayuné, prendí un rato el ordenador, llegada la hora de tener que ir a la secundaria mi mente sin duda está repleta de dudas, solo respire y me dirigí hacia mi salón, no platique con nadie, en eso momento sin duda yo era nadie, faltaba media hora para que las clases comenzarán prendí mis auriculares y empecé a escuchar rap, me desahogaba tan solo cantaba mi alma narraba cada momento que pase, pasada la media hora llego el profesor abrió la puerta, entre al salón y mi cuerpo se quedo estático, tan solo no podía dar otro paso, sentí como si el aire me faltara, en ese momento solo me caí, tome un poco de aire sin duda pensé la carta contenía algo, no me dirigí hacia mi banco solo le pregunte al professeur que si en la mañana otro grupo se encontraba, la respuesta que a pesar de mis dudas era lógica fue la siguiente --Que preguntas ya sabes que no--, con todas mis dudas despejadas me dirigí a mi banco tome la nota que sin duda se encontraba, la abrí lentamente y … ¿Qué demonios?, ¿quién demonios pudo haber escrito?, ¿de verdad me había comunicado con un fantasma?, me quede impactado la carta contenía en una tinta color rojo bueno eso decidí pensar, decía ¡HOLA!, con todas mis dudas al aire solo decidí escribir ¿Cómo te llamas?, en toda esa clase pensé ¿Quién demonios escribió en la hoja?, sin duda alguien lo había hecho, pero porque no poner ¿Eres un fantasma?, ¿cuántos años tienes?, ¿porqué estas aquí?, decidí poner estas preguntas al final de la clase, de camino a mi casa tan solo pensé en eso, por primera vez no había sacado de mi mochila mis auriculares, toda la noche investigué en mi ordenador el contacto con fantasmas, me intrigo mucho una historia la cual decía que una persona había hecho lo mismo que yo y después de un mes murió, entre en pánico tan solo de ver la forma de cómo encontraron el cuerpo de esa chava, tenía mi misma edad, no sé porque pero en ese momento empecé a llorar como un niño, valla mes estaba teniendo, primero mi novia me corto y después por una tontería podía morir, noooooooooooo grite al cielo y sin duda decidí ver si esto era cierto, al día siguiente tenía que quedarme en la secundaria en el salón sin que nadie supiera y así poder comprobar que el fantasma en verdad escribió en la hoja.
Al día siguiente le dije a mi mama que me quedaría a dormir con un amigo, así ella no sospecharía nada, ahora solo me quedaba encontrar la forma de que el professeur me dejara quedarme en el salón, o tratar de encontrar la forma de quedarme en el salón sin que nadie supiera, suspire y pensé si el profesor me dejara checar algo y el sale del salón en ese momento entro dentro del escritorio, después el regresa y no me encuentra para después cerrar el salón, mi plan sin duda faltaba de muchas cosas, pero era una moneda al aire, ahora solo tenía que encontrar la forma de hacer que el professeur saliese del salón y yo no, mi única opción era hablar con uno de mis amigos que sin duda ya no tenía ninguno, ya que todos me culpaban de la partida de Johana, llegada la hora de tener que partir hacia la secundaria prendí mis auriculares y me dispuse a llevara a cabo mi plan, todo funciono a la perfección ahora era la hora de quedarme toda la noche, cuando el professeur cerró la puerta pensé y como saldré si llego a ver al fantasma, sin duda el peor fiasco y el peor plan que pude haber pensado, ahora solo importaba ver si el fantasma llegase al salón, pasada toda la noche no pude observar a nadie, llegada la hora de clases el professeur abrió la puerta y para mi suerte el no entro, llego a mí una calma que sin duda nunca hubiese pensado, solo tenía que comprobar que la carta no estuviese escrita, ¡pero!, ¿Qué demonios?, ¿Quién escribió sin darme cuenta?, ¿sin duda era un fantasma?, ¿abría de morir como la persona que leí?, ahora solo pensaba en qué demonios me había metido.
La carta estaba escrita con la misma tinta ahora si no cabía duda no era de color rojo o carmín como yo pensaba sino era sangre, las respuestas fueron: Me llamo Clarisa, no soy un fantasma soy una persona como todos, tengo 16 años y estoy aquí porque este es mi lugar favorito, no podía creer lo que estaba sucediendo, sin duda no quería creer que en verdad por una tontería estaba hablando con un fantasma, decidí escribir en la hoja ¿Quieres hacerme algo?, en ese momento el professeur me llamo para participar en clase, ¡sí!, conteste pero por desgracia mía no me sabia la respuesta, con este fracaso solo me dirigí a mi banco, ¿Queeeeeeeeeeeeeeee!, la carta estaba escrita grité, Tom que tienes, porque gritas, el profesor se dirigió rápidamente a mi banco y yo me dispuse a esconder la hoja, si lo noto, --Dame esa hoja Tom--, pero profesor replique, me quito la hoja y para desgracia mía empezó a leerla –Tom, deberías traducir lo que escribiste ¿Cómo me llamo?, ¿eres un fantasma?, jajaja ¿a quién se la darás?—solo me devolvió la hoja y me dijo –Si no quieres estar aquí te puedes marchar—me sentí muy apenado con el professeur, llevábamos 3 clases apenas y todo esto me estaba sucediendo todo en el 3 día tendría algún significado, pero el professeur no pudo leer lo que Clarisa escribió, wuao me estoé volviendo loco ya le digo Clarisa al fantasma que escribe en mi hoja, me estoy volviendo un completo lunático.
Después de salir de clases note que solo había visto que la carta estaba escrita pero no la había leído, abrí mi mochila y empecé a leer la carta, la respuesta de Clarisa fue: --No quiero hacerte nada, quiero que seamos amigos, nadie se había tomado la molestia de hablar con migo, todos mis compañeros me ignoran, incluso mi novio me dejo la semana pasada--, ¡espera!, el professeur no noto lo que en la carta escrito estaba, como yo puedo leer lo que está escrito, en verdad estoy hablando con un fantasma, esto está demasiado raro, porque el fantasma de Clarisa se está comunicando solo con migo, es demasiada coincidencia, primero el folleto, después ese mismo día me dicen que en ese salón hay un fantasma, realizo la carta y en este momento puedo hablar con el fantasma, solo pienso en que tengo que hacer, como me debo de comportar en estos momentos, en verdad tengo miedo de terminar muerto, ese día llegue a mi casa impactado de lo sucedido mi mama me dijo que como me había ido en la casa de mi compañero, solo le pude responder ¡Bien!, toda la noche me la pase pensando en todas las cosas que me estaban ocurriendo, como a mí un chavo normal sin ninguna característica en especial el fantasma de Clarisa le estuviese hablando, era muy complicado pero al fin solo termine cayéndome de sueño y termine tan solo por dormir.
Al día siguiente solo fui a la clase de francés y por más raro que parezca no escribí nada en la nota tenía que pensar mejor en lo que debía poner en la carta, no podía hablar con nadie más de lo que me estaba pasando debido a que si lo hacía me creerían loco, también no tenía ninguna prueba de estar hablando con el fantasma debido a que solo yo podía ver lo que Clarisa estaba escribiendo, llegue a mi casa y sin dudar prendí el ordenador me conecte a internet e investigué sobre la nota que unos días antes encontré, para mi desgracia la pagina está cerrada, maldición pensé, estoy solo en esto, trate de calmarme pero sin duda esto ya era demasiada coincidencia, es muy raro que estuviese pasando esto, si de por sí ya era malo estar hablando con un fantasma y que todo esto me estuviese pasando a mí que para colmo la pagina donde había encontrado mis primeras respuestas estuviera cerrada, no quería pensar en lo que tenía que hacer, bueno en realidad no sabía lo que tenía que hacer, solo pensé que al fin era viernes y que descansaría en mi casa todo el fin de semana sin tener que pensar en la carta, me dispuse a bañar y para cuando salí de bañarme, no mames, que carajos está pasando la carta está sobre mi cama, pero si no la había sacado de mi mochila, que mierda está pasando, mire a todo mi alrededor, mi madre no se encontraba puesto que fue a realizar un pago, mi padre estaba trabajando y yo era hijo único, entre un poco en pánico, solo me senté en la puerta de mi cuarto aun con la toalla puesta, paso 1 hora para que al fin yo leyese la carta, la cual solo decía, --Extraño hablar con tigo-- atte. Clarisa, ahora si no sabía lo que tenía que hacer ya no era solo en la secundaria sino que hasta mi propia casa tenia este problema, escribí en la carta solo por desesperación ¿Quieres matarme o me mataras?, pues mátame ahora, no paso ni un minuto cuando vi que la carta esta escribiéndose sola, ahora si me estaba volviendo en verdad loco, la tinta que antes parecía roja o carmín estaba brotando sola de la carta pero esta vez era sangre coagulada, esto significaba algo solo comencé por leer la carta, n-o-q-u-i-e-r-o-m-a-t-a-r-t-e-p-e-r-o-p-o-r-c-o-m-u-n-i-c-a-r-t-e-c-o-n-m-i-g-o-m-i-p-a-d-r-e-q-u-i-e-r-e-h-a-c-e-r-l-o-p-e-r-o-y-o-l-o-d-e-t-e-n-d-r-é-s-o-l-o-s-i-g-u-e-p-l-a-t-i-c-a-n-d-o-c-o-n-m-i-g-o.
Ahora si no cabía duda terminaría muerto de una vez o lentamente con esto, no tenia en ese momento ninguna opción solo decidí seguir escribiendo y cerré la puerta de mi cuarto.
Ese día a las 12 del mediodía mi mama llego a la casa, se dirigió a mi cuarto, abrió la puerta y me miro.

lunes, 5 de septiembre de 2011

5 minutos comienzo(2)

Jeff: Doctor sigo teniendo los mismos desmayos y son siempre por 5 minutos ¡qué demonios me pasa!
Doctor: Te lo he dicho no sé lo que te pasa eres doctor y sabes que no hay explicación medica para tu caso, porque sigues viniendo.
Jeff: Porque quiero saber qué demonios tengo
Doctor: Nunca lo sabrás pero te recetare las mismas pastillas.
Jeff: Vale, aunque no me ayuden en mucho me las tomare.
(De camino a su casa Jeff al circular por la calle Alfonso Reyes se desplomo)
Jeff: Quieres ser mi esposa
Adeleila: Si, quiero ser tu esposa
Jeff: Tu a mi lado que más quiero, eres lo mejor que me ha pasado amor
Adeleila: Eres lo mejor que me ha pasado
(Jeff se despierta del desmayo)
Jeff: (No ve nada) Son las 8 de la noche, estaré dormido (se toca la nariz en la cual tiene sangre) que rayos estoy sangrando (Abre los ojos por completo) esta no es mi habitación que lugar es este (Alguien habré al puerta) ¿Devora?
Devora: Hola Jeff, ¿Te encuentras bien?
Jeff: Am no me siento muy bien, pero porque estoy en tu casa
Devora: Me encontraba pasando por la calle Alfonso Reyes y te encontrabas en el piso, no sabía qué hacer así que te traje aquí para esperar a que te despertaras ya que no sé dónde vives
Jeff: Am creo que está bien ¿Me podrías dar mi camisa?
Devora: Lo siento te la quite debido a que sangrabas de la nariz no sabía si estabas sangrando en otra parte, lo siento mucho
Jeff: No te preocupes no paso nada
Devora: gracias (Sonrojada)
Jeff: Bueno cuéntame de tu vida
Devora: Pues no veo mucho a mi padre, mi madre murió cuando yo tenía 12 años así que tuve que valerme por mi misma, digamos que mi trabajo es todo lo que tengo ser coordinadora de sistemas en una empresa es un trabajo muy duro casi no salgo solo en la noche y en la madrugada, muchas personas digamos no les caigo bien
Jeff: Comprendo eso muchas veces en mi antigua casa, me la pasaba divagando por el cielo, componía poemas todo el tiempo, digamos que mis amigos eran la soledad y el silencio, un día conocí a una persona que cambio mi vida, sinceramente antes de ella me la pasaba en el quirófano solo pensando en el día que moriría, esa persona cambio totalmente mi vida, le dio sentido, le dio felicidad y es que fue la persona que me enseño a amar, y es que amar para mi es siempre querer estar con esa persona es siempre ver por ella y sonreír cada vez que la vez, únicamente mi vida antes de ella era nada yo estaba muerto
Devora: Y am que paso con ella
Jeff: Le propuse matrimonio y después ocurrió algo inesperado y llegue a este lugar
Devora: Wuao, en realidad eres una persona especial
Jeff: Especial no en nada sin ella he vuelto a morir
Devora: Pero la vida sigue Jeff
Jeff: Si la vida sigue pero mi vida no tiene sentido
Devora: Creo que am saldré mas contigo así para que le veas el lado positivo a la vida y a que salgas de tu casa ¡eres un amargado!
Jeff: Jajajajaja la verdad si me considero así, bueno creo que me tengo que ir
Devora: Bueno adiós
Jeff: am disculpa donde está la salida (con la mano en la cabeza)
Devora: Jajaja cierto sígueme, aquí esta
Jeff: Gracias te debo una Devora am cuando quieras puedes ir a mi casa adiós
(Devora cierra la puerta)
Devora: Un momento no sé donde vive
(Devora abre rápidamente la puerta pero no ve a Jeff)
(Jeff llega a si casa se duerme y despierta a las 3:30)
Jeff: Ah tengo sed
(Jeff se levanta se dirige al comedor y toma un vado de agua)
3:39
(Ringgggggggggggggggg)
Jeff: No contestare nunca más
3:40
(Se desploma y empieza a recordar: Jeff soy tan feliz estando a tu lado, claro que quiero casarme, con tigo soy todo lo que un día soñé, Adeleila quieres ser mi esposa, ¡Claro!, bueno iré a recoger a tu hermana al aeropuerto, por eso te amo corazón, y yo a mi querida alma gemela)(Cuando va por la carretera un avión se desploma junto enfrente de él, es demasiado tarde el avión explota)
3:45
Jeff: Aaaaaaaaaaaaaaahhhhhh!

miércoles, 31 de agosto de 2011

5 minutos (comienzo)

(Se encuentran 2 personas abrazados a un árbol)
Adeleila: Te acuerdas, como nos conocimos
Jeff: Claro te pregunte
Adeleila: Te amo lo sabes verdad eres lo mejor que ha pasado
Jeff: Tus ojos me impactaron sabes, tu sonrisa me enamoro
(Beso)
En la habitación de un departamento
Jeff: Aaaaaaaaaaaaaah
(Se despierta gritando quita la sabana solo lleva puesto un bóxer se levanta y se dirige a la cocina toma un vaso de agua y se mira al espejo)
Jeff: (Pensando) Porque tengo esta pesadilla, tiene que ser un momento que no cuerdo, ya acepto que estoy en esta vida y en esta habitación, mi pasado he aceptado ¡porque tengo este recuerdo!
(Termina de tomar el vaso de agua y se dirige hacia el parque siendo las 3:30 se dirige hacia aquel árbol que por mas ya de un año a soñado y por cual motivo al terminar el sueño él se dirige al mismo)
Jeff: Adeleila ¡Cuánto te extraño!
Devora: Ola, am no sé cómo te llamas siempre te encuentro aquí a esta hora apenas llevo una semana de vivir aquí, am cuanto tiempo o desde cuando vienes aquí
Jeff: 1 año
Devora: Oh es la primera vez que me hablas, ¿Cómo te llamas?
Jeff: Jeff Albert Wilson Grif
Devora: Eres de origen estadounidense
Jeff: No mis padres me pusieron ese nombre porque querían que las personas pensaran que era estadounidense
Devora: Oh, porque me hablas así
Jeff: Perdón, no he hablado con nadie desde que llegue a este lugar sabes
Devora: De que parte vienes
Jeff: Wisconsin, me he cambiado a Bustamante, México debido a que… (Pensando: no le puedo decir que este no es mi mundo) buscaba un cambio
Devora: Bueno me voy por cierto mi nombre es Devora
Jeff: (Pensando: vivo en este lugar, no soy nadie aquí, quisiera regresar a mi verdadero mundo, te extraño Adeleila)
(Jeff se dirige hacia su casa a la cual llega después de 5 minutos, durante el camino solo observo el cielo, pudo ver como las constelaciones eran las mismas, todo era lo mismo entonces porque Adeleila no estaba en este mundo, como es que había llegado a este mundo y sobretodo porque sabía que no era su mundo)
(En la cocina)
Jeff: No recuerdo nada entes de este año solo sé que tuve un accidente, tal vez esto es lo que sucede después de la muerte, mi mente todavía no recuerda muchas cosas.
(Jeff se dirige hacia su estante de libros el cual ha checado más de 10 veces en busca de tan solo una respuesta pero como es costumbre no encuentra nada)
(Ringggggggggg)
Jeff: Son las 3:39 quien está llamando
(Jeff levanta el teléfono y se desploma)
(Hora 3:40)
(En un hospital)
Medico: No va a despertar señora, solo regresa 5 minutos pero su cerebro se para cada vez que pasa esto
Adeleila: Yo se que en algún momento el despertara tengo mi fe en esos 5 minutos que sale del coma
Medico: Señora acepto que el sale del coma pero después regresa a el
(Hora 3:45)
Jeff: Aaaaaaaa
(Se levanta lentamente)
Jeff: Porque siempre me pasa esto, quien llamara, porque sigo contestando pero por amor de dios quien contesta el teléfono y se desmaya, iré a ver al médico otra vez por la tarde, es momento de trabajar.
(Jeff se dirige hacia su computadora para empezar a trabajar, el mantiene ciertas páginas web acerca de medicina, da consultas medicas por internet, no gana mucho dinero pero si lo suficiente para poder vivir)
Jeff: Día tras día la misma rutina, que demonios tengo que investigar quien soy
(Termina su hora laboral siendo las 5 de la tarde, se dirige al médico)
Jeff: Doctor sigo teniendo los mismos desmayos y son siempre por 5 minutos ¡qué demonios me pasa!
Doctor: Te lo he dicho no sé lo que te pasa eres doctor y sabes que no hay explicación medica para tu caso, porque sigues viniendo, pero te recetare las misma pastillas.